(Madrid, 1978) Es ingeniero
de telecomunicaciones y trabaja como profesor de formación profesional
de imagen y sonido. Lleva escribiendo desde niño, aunque no se haya
animado a publicar ninguna de sus historias hasta el año pasado.
Desde el año 2002, él mismo ha representado algunos de sus cuentos sobre
el escenario con el grupo de cuentacuentos Mejunge.
Hasta la fecha ha publicado dos libros: la novela ambientada en África
Miradas de ébano (Chiado, 2011) y la colección de relatos cortos Kichay
(Chiado, 2012).
Ha publicado también el relato La mirada de Amanda en la colección
Amarrar el sol (Escuela de Escritores, 2012) y el relato La
incomprensión en la revista literaria Falsaria (Enero 2013).
Su relato Efímero instante en que soñé que te amaba fue galardonado con
el primer premio del certamen de monólogos escritos de GETA, 2002.
Su relato Recuerdos anclados fue galardonado con el tercer premio del
certamen “Carta a una madre” de Covibar, 2012.
Sinopsis
¿Es posible enamorarse de unos pies?, ¿puede un pequeño niño transformar
el mundo?, ¿podría ser capaz un león de abrir cerraduras?, ¿qué harías
si en tu manos cayese un libro infinito?
Las cosas no siempre son lo que parecen. El mundo está lleno de sucesos
sin sentido y nos aferramos a la lógica con frecuencia para intentar
comprenderlos, pero ¿dónde está la frontera entre lógico e ilógico,
entre fantasía y realidad?
El conformismo, la obsesión, la rebeldía o el arrepentimiento son
algunos de los temas que encontraremos en estas páginas. Quince textos
para bucear en lo más hondo de nosotros mismos y reflexionar sobre
nuestra esencia y nuestros actos.
Mi opinión
Me topé con la reseña de la preciosa Yolanda, del blog El Gato Trotero, y me pareció un libro interesante. Así se lo firmé como comentario.
Hace cosa de un mes, el autor contactó conmigo para animarme a leerlo y, puesto que comenzaba los exámenes de la universidad, no pude comenzarlo hasta ayer mismo, ya me sentía preparada para leerlo. Detrás de toda tormenta llega la calma. Así que lo primero es agradecer a Alejandro Romera por acercarme este pequeño gran tesoro para la vista (y la imaginación).
Lo "abrí", como si de destaparlo se tratara, en mi e-reader y vi numerosos mini relatos. Estaba ansiosa por conocer cada uno de ellos.
Se trata de un libro cortito, solo 76 páginas, pero todas ellas cargadas de historias, algunas de ellas bien podrían ser reales...
Muerte, tragedia, ficción (o no tan ficción)... todas ellas desbocan sentimientos en el lector. El autor dispone de una pluma que graba sensaciones efímeras pero contundentes y esto hace que necesites leer más y más.
Las que más me han impactado han sido "La mirada de Amanda" (como la vida misma), "Kichay" (quién no ha soñado con tener un libro así) y "Demasiado tarde" (quizá una leyenda urbana no sea tan leyenda como se suele creer...).
Me ha encantado cómo Alejandro consigue narrar en la mayoría de casos desde un diálogo interno del protagonista de cada historia, es decir, como narrar desde los pensamientos, aunque escuetos diálogos sí que hay.
Cada vez que terminaba un relato me quedaba con ganas de más, conocer más sobre los personajes, la historia en sí o el "¿qué hubiera pasado después?". Aún así estoy deseando hacerme con su última publicación "Miedos", seguro que cargada de relatos de los buenos.
Pero en general ha sido una buena lectura que recomiendo a todos, más aún a aquellos que no se atreven con los relatos.
🚨 Curiosidad🚨
La palabra "kichay" es originaria del Quechua-cuzqueño y significa abrir o destapar.